El Amor es fuerte como la muerte

El Amor es fuerte como la muerte
Homenaje a la vida de mi hijita mayor Fergy Purísima

viernes, 30 de diciembre de 2011

Filosofía y Cosmovisión Amazónica I

Reflexión propia presentada como ponencia final del Seminario Internacional de Filosofía y Cosmovisión Amazónica

INTERCULTURALIDAD Y FILOSOFÍA

Empecemos por preguntarnos algunos aspectos de los dos elementos de nuestro título: ¿Tienen alguna relación?, si lo tienen ¿de qué clase es?, ¿de inclusión?, ¿de oposición?, ¿de causa y efecto?, ¿de razón suficiente?, ¿de fundamentación?, y todos estos aspectos ¿solo a nivel conceptual o también a nivel histórico?

La "interculturalidad", ¿es una categoría propia de un ámbito cultural en particular?, para nuestro caso, del Occidente de raíz cristiana y de frutos hodiernos laicistas. O, ¿podemos plausiblemente probar, ya la existencia de una práctica social intercultural, o por lo menos de su teorización como exigencia académica o jurídica, en algún otro ámbito cultural que pueda juzgarse como no occidental?

Las respuestas a nuestras interrogantes se irán despejando en la medida que vayamos explanando nuestros propios principios heurísticos y hermenéuticos, si comnenzáramos por suscribir el consenso general de los historiadores y de algunos que han filosofado la historia, podemos decir que la razón progresivamente desmitificadora ha alcanzado su cima con el ejercicio de la filosofía, de innegable impronta helénica. Pero se ha debido esperar a la filosofía moderna y a la desencantada posmodernidad actual para hacer plausible la determinación más clara de este ámbito inusitado que es "la interculturalidad".

Y esto es necesariamente así, porque mientras las particulares cosmovisiones espirituales de las diversas comunidades humanas, sirven ciertamente como faros ineludibles de identidad, de pertenencia y definición del sentido general de las existencias individuales y colectivas, estos faros tienen la particularidad de hacer patentes los límites de "sus bordes externos" impostando lo difuso de ellas por una forzada y clara linea limítrofe. Mientras que el quehacer filosófico forzaría a romper estos pseudo-límites, en pos de una visión totalizadora y universalizante, omniabarcadora.

Debemos preguntarnos así mismo, si la actitud filosófica puede garantizar, y de qué modo, un ámbito histórico-político-social de realización eficaz de tal relación de interculturalidad. O mas bien su realización debe hacerse a partir de la derogación de ella, o de una forma histórica particular de ella. Algunos, a partir de una interpretación posmoderna y sesgada de ella, proponen su abrogación y su reemplazo por una forma, diríamos "light" o edulcorada de ella, o finalmente su disolución en un panteismo inmanentista tipo "new age". Inmanentismo naturalista directamente contradictorio con muchos de los elementos de las cosmovisiones amazónicas en cuestión, que revelan una clara dirección de apertura a la trascendencia. Contradictorio, además, con la característica propia de las cosmovisiones amazónicas de difuminar las fronteras entre lo que, desde la perspectiva Occidental, interpretamos como natural y sobrenatural, como profano y sagrado, como tiempo histórico o mítico-primordial.

Es necesario relievar que las cosmovisiones amazónicas o tradicionales en general no tienen vocación universalista como rasgo fundante, a excepción del cristianismo y quizás del Islam.

sábado, 18 de junio de 2011

Tesis de bachillerato de Filosofía

martes, 11 de agosto de 2009

CESACIÓN DE LA ESPECULARIDAD AXIOLÓGICA

A la luz de múltiples vivencias axiológicas, lecturas y reflexiones devinientes de las mismas, así como las provenientes de vivencias propias, expresamos las siguientes líneas, como testimonio del originario vivir diacrónico[1] de los valores:

1. La vivencia de la infinitud del mundo es el ámbito de alumbramiento de los valores.

2. La vivencia de la finitud del mundo es el ámbito de alumbramiento del ser.

3. La vivencia axiológica y la vivencia del ser, es la experiencia total del Mundo, plena y con sentido. La vivencia unilateral y excluyente de cualquiera de ellas es la experiencia de un mundo defectivo y sin sentido.

4. La vivencia del ser nos remite de forma inmediata a las limitaciones de las coordenadas espacio-temporales, a la finitud, tanto del viviente como de lo vivido.

5. La vivencia del valer inaugura la ucronía y la utopía simultánea, la infinitud se hace ostensible, de manera destellante y deslumbradora.

6. La experiencia del valer y del ser solo son vivibles por seres personales.

7. La vivencia axiológica es una singularidad de destello infinito, que hace intervenir al ser personal-humano en el ámbito del ser finito, para expresar reflejamente lo entrevisto en el destello.

8. Lo vivido y entrevisto en el destello es el valor en toda su perfección, infinitud y transparencia.

9. La expresión refleja correspondiente es siempre opaca y finita.

10. Es posible discernir la mayor o menor opacidad y finitud de expresiones reflejas de un mismo destello infinito axiológico, pero siempre cotejándolas desde la finitud.

11. Ningún ser personal-solo-humano, ni las comunidades en las que juega, pueden, aunque así lo proclamen, cerrar la brecha entre lo entrevisto infinito y su correspondiente expresión refleja finita.

12. No es posible discernir la mayor o menor opacidad y finitud de expresiones reflejas, de un mismo destello infinito axiológico, cotejándolas desde la infinitud.

13. Ningún ser personal-solo-humano, ni las comunidades en las que juega, pueden, aunque lo pretendan, suprimir la permanente posibilidad de cotejo entre lo entrevisto y lo reflejado, la especularidad es insuprimible.

14. La especularidad insuprimible y la permanente posibilidad de cotejo, hace posible el ámbito del devenir histórico del ser-personal-solo-humano.

15. La brecha resultante de la especularidad, es al mismo tiempo testimonio, por el lado del ser-personal-solo-humano de frustración, decepción, desengaño y también de esperanza, como dos caras de una misma moneda. Pues, las unas solo tienen sentido, consideradas dentro del contexto mayor y trasfondo de la otra.

16. Solo el SER PERSONAL y la comunidad en la que juega, a partir del inámbito de la infinitud, suprime la especularidad.

17. Solo el SER PERSONAL y la comunidad en la que juega, inaugura el ámbito de encuentro común entre Infinitud-finitud, que a su vez hace posible el ámbito (entendido como lindero-portal), de la vivencia de la singularidad axiológica del ser-personal-solo-humano.

18. Solo el SER PERSONAL y la comunidad en la que juega, por la peculiaridad de su juego, expresa unitivamente las características antitéticas -disolviéndolas- de la especularidad propia de la vivencia axiológica humana. La brecha no es mas.

19. Solo el SER PERSONAL y la comunidad en la que juega, puede acabar el cotejo propio de la vivencia axiológica humana. Sólo él juzga de manera absoluta la especularidad humana.

20. Solo el SER PERSONAL y la comunidad en la que juega, da sentido y consistencia a la vivencia de la esperanza, y, por lo mismo a la frustración, decepción y desengaño.

21. La frustración, decepción y desengaño, solo son posibles por la especularidad del reflejo inagotante del la infinitud entrevista.

22. La esperanza es posible por la vivencia de la infinitud entrevista deslumbradoramente.

23. La mayor o menor fidelidad de la especularidad con respecto a lo infinito entrevisto, puede ser establecido, pero solo de manera relacional ad intra, nunca ad extra.

24. El establecimiento de la mayor o menor fidelidad especular, nunca es absoluta, no es excluyente, ni suprime los reflejos restantes, positivos o posibles.

25. El establecimiento de la mayor o menor fidelidad especular de un reflejo finito, solo es posible estableciendo ámbitos de encuentro en el que se comunican recíprocamente unos a otros los trozos simbólicos[2] del deslumbramiento infinito originario.

26. La reunión de todos los reflejos simbólicos positivos no suprimen su especularidad, pero si la reducen notablemente.

27. la reunión de todos los reflejos simbólicos, positivos y posibles tampoco suprimen su especularidad, pero si la lleva a las orillas de la abolición de la misma. Ubicará a toda comunidad de personas-solo-humanas frente al deslumbramiento –ya no destellante- sino permanente más allá la pelágica brecha que los separa.

28. La supresión de la pelágica brecha será hecha por el SER PERSONAL, así la especularidad será finalmente abolida, el deslumbramiento destellante y distante será reemplazado por el resplandor cenital infinito.

29. Todo lo hasta aquí expresado, no agota ni cierra la brecha, respecto del destello de infinitud, axiológicamente vivenciada, y es solo una entre otras posibles, pero toda otra expresión hará bien en considerar sus criterios, aún cuando desconozcan su origen.

[1] Entendido como mirada panorámica que asume el cambio como característica intrínseca de lo mirado.
[2] Simbólico, en referencia al sentido etimológico originario: cualquier medio físico, con sentido, como totalidad, partido en muchos trozos pertenecientes a personas diferentes, pero cuya posesión los une en alguna vivencia común, es signo de encuentro y reunión en comunidad. El símbolo apunta a la comunidad, es invitación esperanzada de encuentro y comunidad.